martes, 26 de abril de 2011

EL SÍNDROME DEL PEQUEÑO TIRANO



La ausencia de sensibilidad ante el dolor ajeno y su incapacidad para comprender los sentimientos de los demás diferencian la conducta entre un pequeño pirata con el síndrome del pequeño tirano y un "niño consentido", explica la educadora y psicóloga Alicia Banderas sobre el perfil de estos menores.



Banderas se queja de que hoy en día "el niño ha adquirido el estatus social de rey de la casa y, como los padres trabajan todo el día, les conceden todos los caprichos, no quieren tener conflictos cuando llegan por la noche y algunos abandonan su responsabilidad educativa". Para contrarrestar estas circunstancias, la educadora propone a los padres fijar unos límites y actuar con autoridad: "que es la suma de firmeza más cariño, sin autoritarismos, pero con contundencia".
Los padres tiene que aprender a decir que no y educar en la empatía "Los padres tiene que aprender a decir que no, poner límites, establecer normas y educar en la empatía o en la capacidad de comprender los sentimientos ajenos como antídoto de la tiranía", enumera Banderas. También han de establecer intercambios proporcionales entre el esfuerzo que realizan y la recompensa que reciben, nunca dinero, ir delegando responsabilidades desde muy pequeños, proponerles objetivos y metas en la vida y enseñarles a sobreponerse ante las dificultades, opina la experta.